martes, 30 de septiembre de 2014

Assisted and Resisted Methods for Speed Development

TITULO ORIGINAL :    1) Assisted and Resisted Methods for Speed Development
                                        (Parte I y Parte II).
                                   2)  Resistance Runs in Speed Development.



FUENTE:                     1) Mod. Athlet and Coach; Adelaide 32 (1994) 2, pp 3 - 6
                                       (Part: I),  Sire 351774) 3, pp 8 - 12 (Part: 2)
                                     2) Mod. Athlet and Coach; Adelaide.

                                                                     
AUTOR:                      1)  AdrianI Faccioni
                                    2)  By M. Letzefter, G. Sanerwein and R. Burger


TRADUCIDO POR:      Eneko Fernández Gaztañaga


TITULO:                      1)  Métodos con asistencia y resistencia para el desarrollo de la                                          velocidad. (Parte I  Parte II)                                                        
                                    2)  La importancia de la resistencia en el desarrollo de la velocidad.

PALABRAS CLAVE:  Frecuencia y amplitud, velocidad máxima y supramáxima, dispositivo de arrastre (cinturón de velocidad y Ultra Speed Pacer), IEMG, velocidad asistida. Entrenamiento con resistencia, carga adicional.


RESUMEN: El entrenamiento para la velocidad máxima, debe llevarse a cabo regularmente, pero hay que tener en cuenta que incluso esta forma de entrenamiento de realizarse demasiado regularmente puede tener como consecuencia un estancamiento de la velocidad, con lo que puede llegar a ser muy difícil la mejora de la velocidad. Para que esto no ocurra el atleta deberá realizar una serie de ejercicios específicos para la mejora de la velocidad, estos ejerciciossedividen en dos grupos: - ejercicios de velocidad con asistencia (arrastre asistido, correr cuesta abajo, cinta rodante para velocidad...) que ayudan al atleta a incrementar la  velocidad o frecuencia de movimiento. - métodos con resistencia (correr cuesta arriba, correr sobre arena y agua, arrastre resistido...) que aumentan la fuerza necesaria para correr.

En definitiva, el objeto del entrenamiento en velocidad es incrementar los componentes físicos, metabólicos, y neurológicos esenciales para el incremento de la velocidad de carrera.


METODOS CON ASISTENCIA Y RESISTENCIA
PARA EL DESARROLLO DE LA VELOCIDAD
(PARTE I)
                                                         
Por Adrian Faccioni:

Traducción : Eneko FÉRNANDEZ Y Valentín ROCANDIO

           
            Adrian Faccioni, profesor del Centro of Sports Studies, University of Canberra, Australia, presenta una detallada evaluación de los métodos con asistencia y resistencia para el desarrollo de la velocidad y sus implicaciones con respecto al entrenamiento. Dada la extensión del texto original, este número cubre solamente los métodos con asistencia; los métodos con resistencia se presentarán con el próximo número.

            La velocidad de carrera viene determinada por la frecuencia y la amplitud del paso (velocidad de carrera = frecuencia de zancada x longitud dezancada). Sin embargo el incremento de la velocidad desde submaximal a supramaximal no significa un incremento lineal de la frecuencia y amplitud del paso. Mero y Komi (1.986) describen cómo la amplitud se mantiene a un nivel mientras la frecuencia continúa su incremento hacia la velocidad supramáxima. Por lo tanto, deberemos concentrarnos en el incremento de la velocidad de movimiento de las extremidades si se quiere mejorar la velocidad máxima de carrera. Esto puede lograrse mediante una variedad de ejercicios específicos que consisten en unos movimientos específicos realizados a un ritmo parejo al de competición. El objetivo del entrenmiento en velocidad es incrementar los componentes físicos, metabólicos y neurológicos esenciales para el incremento de la velocidad de carrera.

            El entrenamiento para la velocidad máxima (100%) debe llevarse a cabo regularmente, pero hay que tener en cuenta que incluso esta forma de entrenamiento de realizarse demasiado regularmente puede traer como consecuencia un estancamiento de la velocidad, con lo que puede convertirse muy difícil la mejora de la velocidad. Para que esto no ocurra el atleta deberá realizar una serie de ejercicios específicos para la mejora de la velocidad, estos ejercicios se dividen en dos tipos principales: por una parte, ejercicios de velocidad con asistencia, que ayudan al atleta a incrementar la velocidad o frecuencia de movimiento, y por otra parte, métodos con resistencia, que aumentan la fuerza necesaria para correr. Los métodos con asistencia hacen que todos los sistemas del cuerpo se adapten a los movimientos de gran velocidad, los cuales se transfieren a los movimientos no asistidos. Por su parte, los ejercicios de velocidad con resistencia implican a un mayor número de fibras musculares y un mayor grado de actividad neural, lo cual se transfiere también a la actividad competitiva.


METODOS DE VELOCIDAD CON ASISTENCIA



MÉTODOS DE TRACCIÓN (ASISTIDO)
           

            La velocidad supramáxima de carrera (>100%) puede lograrse mediante un dispositivo de tracción(cinturón de velocidad, Ultra speed Pacer), o una cinta rodante para provocar una velocidad de carrera mayor que la que se logra en condiciones carentes de asistencia. Los investigadores han encontrado incrementos en la frecuencia del paso (Mero y Komi 1.986, Mero y Komi 1.990), IEMG (Duetz et al 1.979, Komi 1.983, Golhofer et al 1.984, Mero y Komi 1.986), fuerzas de reacción al suelo, tensión muscular, energía elástica almacenada (Ito et al

1.983, Mero et al 1.987, Mero y Komi 1.990), e incremento en la eficacia de la contracción muscular y en habilidad para la carrera (Mero et al 1.987) durante la velocidad supramáxima.

Se ha observado que la frecuencia del paso contribuye un 6’9% y la amplitud un 1’5 % al incremento de la velocidad de carrera de máxima a supramáxima. Esto conduce a una significativa correlación de 0’64 entre cambios en velocidad y frecuencia de paso de velocidad máxima a supramáxima. Podría interpretarse que esto beneficia al entrenamiento de velocidad al adaptar la actividad neuromuscular humana a un mayor nivel de actuación. Mero y Komi (1.990) observan solamente un 2’5% como contribución de la frecuencia de paso al incremento de velocidad, y 6’2% como contribución de la amplitud. Esta discrepancia de los resultados se debe a una velocidad supramáxima demasiado alta: 109% de la máxima. Velocidades superiores a un 106% de la máxima traen consigo un incremento en amplitud del paso, lo que a su vez provoca un incremento de la fase de frenado en cada contacto con el suelo. trayendo como consecuencia una frecuencia de paso menor (Mero y Komi 1.987, Mero et al 1.987, Mero y Komi 1.990).

Se ha demostrado que el aumento en velocidad de carrera trae consigo también un aumento en los registros de EMG (IEMG) integrados (medida de la actividad muscular) (Mero y Komi 1.986). Dietz et al (1.979) señalan que el EMG del gastrocnemio experimenta un fuerte incremento, de 35 a 45 ms tras contacto con el suelo, y alcanza su nivel máximo con el límite del estiramiento muscular. Este incremento en actividad eléctrica se debe, según estos autores a un incremento de input proveniente del reflejo de estiramiento espinal. Sugieren también que la alta actividad IEMG incrementaría también la tensión muscular durante el impacto (Komi, 1.983, Golhofer et al 1.984).

Mero et al (1.987) han encontrado que la carrera a velocidades supramáximas (104%+
3’4%) trae como consecuencia notables incrementos en producción de fuerza horizontal (1052 N) y vertical (3481 N) durante el impacto, en comparación con los valores logrados mediante procedimientos no asistidos (respectivamente, 880 N y 2704 N). Estas fuerzas se deben a un incremento de distancia desde la toma de contacto del pie hasta la proyección del centro de gravedad (31 cm), en contraste con la registrada en carrera sin asistencia (27 cm).

Un incremento en tensión muscular es ventajoso en la fase excéntrica del ciclo estiramiento-acortamiento (tal como el contacto con el suelo durante un sprint, puesto que puede traer como consecuencia una mayor acción de rebote a través del músculo que almacena más energía elástica con lo que se aumenta su fuerza (Mero y Komi 1.986). Ito et al.  (1.983) muestran que la contribución de la energía elástica almacenada al trabajo positivo (concéntrico) se incrementa con la velocidad de carrera (1’9 a 6’1 m/s). Por lo tanto la creación de una situación de sobrevelocidad aumentará la actividad del ciclo estiramiento-acortamiento del sisema neuromuscular, lo que a su vez traerá una mayor eficacia en el contacto con el suelo de los atletas de velocidad.

            Estos investigadores han demostrado que, tras varias carreras a velocidad supramáxima, se observa un descenso de los valores de fuerza excéntrica tanto en la dirección horizontal como en la vertical, que van de 1.052 a 916 N, y 3.481 a 3.176 N respectivamente. Esto es debido a un acortamiento en la amplitud del paso (2’21 a 2’19 m), un incremento en la frecuencia del paso (4’65 a 4’69 Hz), y una menor velocidad de avance del pie previa al contacto (2’03 a 1’77 m/s).

En términos más generales, esto significa que los atletas trataban de incrementar la velocidad con la que la pierna delantera contacta con el suelo lo cual traía consigo un contacto con el suelo más eficaz a la velocidad supramáxima de carrera. Se considera que esto también contribuye a una mejor adaptación del sistema neuromuscular a mayores niveles de actuación.

El estudio de Mero et al (1.987) mencionado arriba resaltaban también que un posible problema para el logro de la velocidad supramáxima consiste en que muchos atletas, al principio de la experiencia, meramente se dejaban arrastrar por el dispositivo de remolque, por lo que en realidad corrían a velocidad submáxima, hecho reflejado por un descanso de la frecuencia del paso y el IEMG. Por lo tanto, es crucial en el entrenamiento de la velocidad supramáxima mediante esta técnica el instruir al atleta para que corra a nivel máximo mientras es remolcado.

Dos son los dispositivos de supervelocidad que actualmente se utilizan en Australia: el cinturón (el Track Junkie), y el Ultra Speed Pacer. Ambos tienen sus ventajas y limitaciones.

El Cinturón de Velocidad es eficaz para la práctica de salidas, aceleraciones y velocidad máxima (supramáxima) de carrera. Para aceleraciones de corta distancia se pueden unir dos atletas al mismo aparato, y para practicar la velocidad punta, los atletas pueden remolcarse distancias mayores de 100 m. Entre sus limitaciones se encuentran el que es bastante difícil controlar la velocidad de remolque (que depende de cuánto se halla estirado la cuerda de goma y el ritmo del atleta delantero). Asimismo este dispositivo no permite frenar con rapidez  (lo que puede ser necesario si el atleta nota algún problema muscular). La cuerda engomada es hueca y puede rasgarse fácilmente si se pisa con clavos o tacos. Por experiencia personal, diría que la cuerda debe ser estirada solamente de 5 a 10 m más que su longitud de reposo (15 m) si se quiere proporcionar una tirada adecuada para que el atleta trasero logre velocidad supramáxima.

El segundo dispositivo que hemos mencionado, el Ultra Speed Pacer, logra aumentar la velocidad de carrera mediante un sistema de poleas. Las ventajas de este sistema con respecto al Cinturón son que el atleta delantero no necesita esforzarse tanto para que el atleta remolcado adquiera la velocidad deseada. De esta forma se hace más fácil controlar la velocidad de arrastre. Además si el atleta remolcado considera que la velocidad es demasiado grande puede soltarse gracias a un sistema de seguridad, con lo que podrá parar antes de que se produzcan lesiones musculares. Las desventajas del dispositivo son que requiere un objeto sólido e inmóvil al que sujetarse, y dos atletas para hacerlo funcionar. Además, solamente puede remolcarse un atleta cada vez (esto se podría modificar fácilmente), y éste puede ser remolcado sobre una distancia máxima de 100 m. (esto también podría arreglarse utilizando una cuerda más larga).

CORRIENDO CUESTA ABAJO


Otro método de lograr velocidad supramáxima de carrera consiste en correr cuesta abajo. Un estudio de Kunz y Kaufmann (1.981) muestra un análisis de un incremento en velocidad horizontal de 0’5 m/s sobre el nivel máximo de carrera logrado en una pendiente del 3%. Este estudio no observó incremento alguno en frecuencia del paso; registró tal incremento solamente en amplitud, por lo que se deduce que el incremento en velocidad se debe únicamente a este segundo factor. Por tanto, este ejercicio tendrá un efecto mínimo sobre el sistema neural, a diferencia de otros sistemas de entrenamiento en carrera supramáxima. Los citados investigadores consideraron que una pendiente más pronunciada (>3%) haría que la amplitud del paso aumentara aún más, trayendo como consecuencia el incremento de fuerza de frenado y perjuicio en la técnica de carrera.

CINTA RODANTE PARA ENTRENAMIENTO DE VELOCIDAD


            Un tercer método de entrenamiento mediante velocidad supramáxima consiste en la utilización de una cinta rodante. En un estudio de Wood (1.985) en el que se analiza el aspecto biomecánico de la utilización de este dispositivo, se observa que el ejercicio de supervelocidad tiene efecto principalmente sobre el grupo muscular del muslo (isquiotibiales). Se observan sensibles incrementos en el límite de los momentos angulares de los extensores de cadera y flexores de rodilla inmediatamente después del entrenamiento  mediante este sistema.
Wood propone también que una altura máxima de la rodilla menos que la sugerida por otros estudios previos (Sinning y Forsyth 1.970) se considere como el movimiento óptimo, realizado a lo largo del ejercicio mediante mayor actividad del extensor de cadera. Esta afirmación fue confirmada más tarde en un estudio kinemático de Ae et al (1.992) basado en la prueba de 100 m masculinos de los Campeonatos del Mundo de Atletismo de Tokio de 1.991.

Este estudio comparaba la velocidad de las articulaciones de las extremidades inferiores de los dos primeros clasificados (C. Lewis y L. Burrell) con la de un grupo de atletas subélite (marcas de 10’60 a 11’50 sg). La diferencia principal que se observó entre los dos grupos consistía en una mayor velocidad de extensión de cadera lograda por Lewis y Burrell.

Wood afirmaba también que el incremento en velocidad de carrera provocaba también un incremento en actividad tardía del grupo muscular del muslo, (isquiotibiales) lo que requería energía adicional para aminorar la velocidad de la pierna inferior anteriormente a su contacto con el suelo, y hacía que la velocidad relativa del pie con respecto al suelo se mantuviera cercana a cero (1’77 m/s en Mero at al (1.987) a velocidades supramáximas). Esto hacía que el grupo muscular del muslo (isquiotibiales) sufriera una tensión considerable y que todos los componentes del mismo se extendieran, esto es,  se contrajeran excéntricamente justo antes del contacto con el suelo. El elemento muscular que sufre la mayor tensión es el bíceps femoral, que es donde las distensiones ocurren más frecuentemente (Gray 1.975). Cuando se encuentra bajo tensión provocada por condiciones de velocidad máxima lograda sin asistencia la velocidad angular alrededor de la rodilla, y por tanto, la tensión previa al contacto con el suelo, será menor, lo que aminora el riesgo de lesión del grupo muscular del muslo. (isquiotibiales).

Se puede considerar como una limitación de la cinta rodante a las diferencias cinéticas provocadas por el movimiento horizontal y hacia atrás del suelo, en lugar de que sean los atletas los que propulsen su cuerpo horizontalmente hacia adelante, ya que estas condiciones pueden interferir con la cinética normal de la carrera sobre un suelo fijo.


ASPECTOS A TENER EN CUENTA POR EL ENTRENADOR


Debe cuidarse el que el atleta no sea remolcado a una velocidad excesiva, y la carrera debe interrumpirse en cuanto el atleta sienta que no puede mantener una técnica de carrera correcta. Como conclusión se puede decir que este método de entrenamiento mediante esfuerzo supramáximo tiene un efecto positivo sobre la frecuencia del paso.

El método de velocidad supremáxima debería ser un componente del entrenamiento durante todo el año, y es más beneficioso si se realiza tanto en la modalidad de desarrollo de velocidad asistida como en la no asistida. Como en todos los métodos de entrenamiento de alta intensidad, el volumen deberá ser bajo y progresivo inicialmente, con énfasis principalmente en que el atleta realice un esfuerzo máximo y mantenga una buena técnica de carrera.


REFERENCIAS


1.     Ae. M., Ito, A. and Suzuki, M. 1992. The men’s 100 metres. NSA 7:47-52.

2.  Dietz, V., Schmidtbleicher, D. and Noth. J. 1979. Neuronal mechanisms of human lo  comotion. J.                  Neurophysiol. 42:1212-1222.

3. Gray, S. 1975. Predisposing factors in thigh muscle strain in sport. XXth World Congress in  Sports       Medicien Congress Proceedings, Melbourne, p. 322-332.

4. Golhofer, A., Schmidtbleicher, D. and Dietz, A. 1984. Regulation of muscle stiffness in human locomotion.

5. Ito, A., Komi, P.V., Sjodin, B., Bosco, C. and Karisson, J. 1983. Mechanical efficiency            of positive work in running at different speeds. Med. Sci. Sprts. Ex. 15:299-308.

6. Komi, P.V. 1983. Biomechanical features of running with special emphasis on load characteristics and mechanical efficiency. In: Nigg, B. Karr, B. (Eds). Biomechanical aspects of sports shoes and playing surfaces University of Calgary, pp 123-134.

7. Kunz, H. and Kaufmann, D.A. 1981. Biomechanics of hill sprinting. Track Tech. Winter           82:2603-2605.

8. Mero, A. and Komi, P.V. 1986. Force, EMG, and elasticity-velocity relationships at       submaximal, maximal and supramaximal running speeds in sprinters. Eur. J. Appl. Physiol. 55:553-561.

9. Mero, A. and Komi, P.V. 1987. Effects of stimulated supramaximal sprinting on force   production, neural activation and biood lactate. XI International Congress of Biomechanics, Amsterdam.

10. Mero, A., Komi, P.V., Rusko, H. and Hirvonen, J. 1987. Neuromuscular and anaerobic performance of sprinters at maximal and supramaximal speed. Int. J. Sprts. Med. 8:55-60, Supplement.

11. Mero, A. and Komi, P.V. 1990. Effects of stimulated supermaximal sprints on the        neuromuscular and anaerobic performance. Lelstungsport, 20:1-4.

12. Sinning, W.E. and Forsyth, H.L. 1970. Lower limb actions while running at different    velocities. Med. Sci. Sprts. 2:31.


13. Wood, G.A. 1985. Optimal performance criteria and limiting factors in sprint running. Paper presented at the 2nd IAAF Medical Congress, Canberra, Australia.

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